Se trata de una pieza netamente masculina, que cubre desde la cintura hasta la rodillas. Se divide en dos piernas o cañones para cubrir los muslos.

Estos perniles van cosidos en la parte superior a una pretina que rodea la cintura y que se abrocha por delante, donde tiene un alzadón. Por la parte de atrás, tiene una abertura en forma de uve, con ojetes, por donde se pasa un cordón que sirve para ajustar el calzón.

Los extremos de los perniles eran abiertos en la parte baja, pero posteriormente, se prolongó dicha abertura por encima del medio muslo, cerrándose con botones de plata, oro o una mezcla de nácar y hueso.

La jarretera es la tira de paño, seda o material del calzón, que se sobrepone en el extremo interior de los perniles para sujetarlos a la pierna por medio de una hebilla llamada también, jarretera. Esta hebilla es otra de las escasas joyas del ajuar masculino. Éstas podían ser de plata, oro, e incluso de piedras preciosas.
Aun así, hay diferentes tipos de monteras. Hay modelos que carecen de capa, otras en cambio, tienen el casco más bajo, y las hay también que tienen el cono más largo, que suelen ser de color pardo o marrón oscuro.

El más curioso de los tipos de montera que hay, es aquel que se compone de un largo cono, esto hace que sea uno de los modelos más originales de Gran Canaria, a pesar de su procedencia portuguesa.

También se denominaba montera al gorro frigio encarnado que usaban los marineros, de hecho, en Gran Canaria se usarán hasta los años treinta, viéndose como parte de la vestimenta de los viejos» rocotes» del barrio de San Cristóbal.

Diferentes autores hablarán de la montera, su forma y uso, pero a pesar de esto, esta prenda va a contar con un surtido grupo de detractores que intentarán ridiculizar su forma.

Fieltro de lana azul, negro, marrón
Franela roja, amarilla (ropa de marinero)
Franela roja, amarilla (ropa de marinero)