TUNOS SECOS

El tuno es otro de esos productos que se secaban para tenerlos en casa durante el invierno y para cuando no había fruta, de hecho hay gente que continua haciéndolo.

Antiguamente, en la celebración de los «finados», o sea, el Día de los Difuntos, se comían este tipo de productos. Además de estas frutas, también era común que se comieran castañas y nueces.

Para preparar el tuno, hay que cogerlo cortando con el cuchillo un poco de la hija de la tunera, que a él está pegado, para que éste se quede bien cerrado y no se salga la pulpa.

Antes de prepararlos también se suelen barrer los tunos para así quitarles las diminutas púas que los cubren.

Luego se les quita la piel y se deja el pezón. Después se ponen a sacar sobre papel bazo durante un mes o mes y medio, dependiendo del tiempo que haga.

Este es uno de esos productos, que tradicionalmente, se ha dicho que son buenos para el riñón.